Sistema solar TRAPPIST-1

Astrónomos han descubierto un sistema de siete planetas del tamaño de la Tierra a 40 años luz de distancia. Utilizando combinaciones de telescopios basados en tierra y en el espacio, incluyendo el VLT (Very Large Telescope) de ESO, todos los planetas fueron detectados cuando pasaban delante de su estrella, la estrella enana ultrafría conocida como TRAPPIST-1.

El anuncio fue publicado por la NASA este miércoles, el asombroso hallazgo de un sistema solar con siete planetas similares a la Tierra y con condiciones para albergar vida, El descubrimiento de siete planetas del tamaño de la Tierra alrededor de una estrella cercana llamada Trappist-1, despierta grandes expectativas, haciendo a muchos pensar que pronto los humanos podrían llegar a ese destino, viajando entre galaxias, pero, la gran pregunta de todos, ¿Cuánto nos tomaría realizar un viaje así?

Trappist-1 está a 39 años-luz de la Tierra, o a unos 369 billones de kilómetros. Es decir, para llegar allí, tomaría 39 años de viaje a la velocidad de la luz, lo que hasta el momento ninguna nave fabricada por la humanidad, ha alcanzado. ¿Cuánto, entonces, tomaría a nuestros más avanzados vehículos espaciales realizar este viaje interestelar? El cálculo es sencillo: si la velocidad es igual a la distancia dividida entre el tiempo, entonces, el tiempo total de viaje se obtiene dividiendo la distancia a Trappist-1 (39 años-luz) entre la velocidad de las siguientes naves.

New Horizons
La nave que llegó a Plutón y que hoy explora el sistema solar externo es capaz de recorrer 14.31 kilómetros por segundo, o más de 50.000 km/h. A la nave espacial más rápida hecha por la humanidad, le tomaría 817.000 años llegar a Trappist-1.

Juno
La sonda que llegó a Júpiter no es la más rápida hecha por la humanidad, pero llegó superar en velocidad a la propia New Horizons al aproximarse al ‘mastodonte’ gaseoso, ayudado por su poderosa gravedad, alcanzó una velocidad de 265.000 km/h, convirtiéndose en el objeto hecho por humanos que viajó más rápido. Aun con su mejor velocidad, le tomaría 159.000 años alcanzar a Trappist-1.

Voyager 1
La nave que más lejos está de la tierra abandonó el sistema solar e ingresó al espacio interestelar en el 2012. Hoy mismo se aleja a una velocidad de más de 60.000 km/hora. Para llegar al nuevo sistema de exoplanetas, debería surcar el espacio por 685.000 años. Voyager, sin embargo, se dirige a otra estrella, la AC+793888, que se encuentra a 1.7 años luz, es decir, que  navegará por 1.7 años luz en un lapso de 40.000 años terrestres.


Space Shuttle
La nave de la NASA consiguió volar alrededor de la tierra hasta a 28.160 km/h, algo que serviría poco de cara a Trappist-1. Demoraría 1.5 millones de años en alcanzar este sistema solar.

Breakthrough Starshot
Un proyecto de cosmonave a tomar en cuenta es el sueño de Stephen Hawking. Las menudas sondas impulsadas por láser del científico volarían y en teoría a un 20% la velocidad de la luz, es decir, a 216 millones de kilómetros por hora. Sería 4.000 veces más rápido que la New Horizons, la nave más rápida de la actualidad  y podría llegar a Trappist-1 en menos de 200 años. Pero esto, no olvidemos, aun no existe.

Pero no esta lejos de ser realidad, El proyecto, que forma parte del programa Breakthrough Initiatives, y tiene un presupuesto de 100 millones de dólares para iniciar la investigación, y fue anunciado el 12 de abril de 2016, durante un acto celebrado en Nueva York en el que participaron el físico, filántropo y empresario inversionista ruso Yuri Milner y el físico y cosmólogo Stephen Hawking que forman parte de la Junta Directiva, al igual que el filántropo y cofundador de Facebook Mark Zuckerberg. Yuri Milner estima que el presupuesto final podría ascender aproximadamente a unos 10000 millones de dólares, calculando que la primera nave podría ser lanzada al espacio alrededor del año 2036.

Trappist-1 y sus 7 planetas

Cuando los astrónomos divisen pequeñas estrellas que titilan a través de sus telescopios, ahora sabrán con certeza que alrededor de algunas de ellas hay mundos no muy distintos al nuestro. El descubrimiento de exoplanetas comenzó en los años 90 y desde entonces se han descubierto alrededor de 3.500 de estas tierras lejanas. El miércoles, un equipo investigador internacional encabezado por holandeses, usando telescopios tanto en la Tierra como en el espacio, anunciaron el descubrimiento de un sistema solar a 40 años luz de distancia con siete planetas del tamaño del nuestro girando en torno a una pequeña estrella.

Es posible que los tres planetas más recónditos tengan “regiones limitadas” en las que se den condiciones propicias para la existencia de agua líquida, de acuerdo con el nuevo estudio publicado en la revista Nature y anunciado por la NASA. Los tres siguientes entran de lleno en lo que los astrónomos llaman la zona habitable, donde es más probable que se den las condiciones para la vida, concretamente de temperatura y agua líquida. Esas tenues estrellas, o “estrellas enanas ultrafrías”, tienen un lado positivo. Son débiles, por lo que los planetas que pasen entre ellas y nosotros bloquearán un porcentaje mayor de luz de lo que podrían con estrellas mucho más grandes y brillantes. Eso las hace alrededor de un 80 por ciento más fáciles de detectar que si orbitaran alrededor de una estrella del tamaño del Sol.

Cuando nuestro sistema solar era el único que conocíamos, era fácil fantasear en televisión, en el cine y en nuestra imaginación, que otras estrellas contaban con toda una gama de planetas iguales al nuestro. Lo que revela lo que hoy se da a conocer es que la suposición, aunque sin duda es errónea, no es tan errónea como creíamos.

El tamaño de la muestra de exoplanetas aún es demasiado pequeño. Existen varios miles de planetas documentados, en comparación con los muchos cientos de miles de millones de posibilidades. La buena noticia es que el descubrimiento de Trappist-1 tiene una enorme influencia en las probabilidades de encontrar planetas del tamaño de la Tierra en otros lugares. Si hay siete orbitando un sol cercano, se puede asumir que hay muchos más allá ahí fuera que los científicos aún no han sido capaces de detectar.

Lino Cisterna

CEO & Founder de RevistaProware.com Aficionado a las Ciencias, Física Teórica, (G)Astronomía, Sociología, Psicología y la Tecnología en general, De carrera Diseñador Gráfico/Web & Fotógrafo, Filósofo & Motorista 24/7, y si fuera ladrón Robaría Libros, Litio, Uranio y Plutonio.

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