Trabajos que sobrevivirán a la revolución robótica

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orange.es: Por un lado, los más optimistas argumentan que las nuevas tecnologías harán que menos gente trabaje en las industrias, pero que al final, se contará con profesionales altamente cualificados y que se encontrarán nuevos trabajos haciendo que haya una productividad mayor.

Sin embargo, los pesimistas sostienen que los capitales se concentrarán en manos de quienes dominan las tecnologías y que los trabajos que requieren mano de obra serán sustituidos por robots.

Los profesores David H. Autor y David Dorn hablan sobre esto en un artículo del New York Times y argumentan que la tecnología está destruyendo la clase media. Dicen que muchos economistas rechazan la suposición de que un aumento en la productividad del trabajo reduce inevitablemente el empleo, porque sólo hay una cantidad limitada de trabajo que hacer. Pero estos profesores creen que esta idea es falsa.

El miedo a los efectos que producirán los cambios tecnológicos sobre el trabajo creen que deberían centrase en la brecha entre clases. El problema no es que los robots nos estén quitando el trabajo en sí, sino que están aumentando la desigualdad mediante la creación de dos tipos de empleo. Por una parte, los de la clase alta, que utilizan la creatividad y el conocimiento para aprovechar la potencia de los equipos humanos; y por otra, los puestos de trabajo de la clase baja, que existen porque no pueden ser fácilmente llevados sólo por una máquina como la conducción de un camión de reparto o limpiar una habitación de hotel.

Entonces, ¿qué tipo de empleos de la clase media va a sobrevivir a la revolución robótica? Autor y Dorn argumentan que serán los trabajos que requieran una combinación entre capacidad técnica y flexibilidad.


La clave está en aprovechar las habilidades que las máquinas no son capaces de hacer. Siguiendo esta lógica, podemos predecir que los puestos de trabajo de la clase media que sobrevivirán serán los que combinen tareas técnicas rutinarias con tareas abstractas y manuales en las que los trabajadores tengan una ventaja comparativa con respecto a los robots: la interacción interpersonal, capacidad de adaptación y de resolución de problemas.

Esta categoría incluye trabajos de oficio como: fontaneros, electricistas, instaladores de calefacción, ventilación y aire acondicionado, técnicos de automoción, servicio al cliente, e incluso para administrativos que requieran hacer más que escribir y archivar.

No obstante, otras profesiones que antes requerían poca cualificación, están siendo ‘descapacitadas’ de sus tareas técnicas como ‘brokers stocks’; u otras que antes requerían alta formación, están siendo ocupadas por otros trabajadores que tienen menos conocimientos técnicos, como las enfermeras que pueden diagnosticar determinadas enfermedades y prescribir fármacos en lugar de un médico especialista.

Lawrence F. Katz, economista laboral de Harvard, señala que sería fructífero combinar las habilidades fundamentales de la educación secundaria con las habilidades profesionales específicas de los “nuevos artesanos.” La idea no es que todo el mundo haga lo mismo, pero en un futuro podría seguirse esta línea.

Un estudio reciente de Robert Manning, del instituto Atlantic Council, asegura que en el año 2030 los robots podrían ayudar a los humanos en todos los quehaceres domésticos. En la actualidad, más del 70% de los robots se encuentran en plantas de montaje automotriz y en la industria electrónica.

Lino Cisterna

CEO&Founder RevistaProware.com Aficionado a las Ciencias, Física Teórica, (G)Astronomía, Sociología, Psicología, Teorías de la Tecnología (AAT).

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