Próxima B, arrasado por erupción en su estrella

Próxima Centauri b o Próxima b es un exoplaneta muy similar a la Tierra que orbita dentro de la zona habitable de su estrella, una enana roja denominada, Próxima Centauri, la estrella más cercana al Sol. Este sistema está localizado aproximadamente a 4,2 años luz de la Tierra en la constelación de Centaurus.

Es el exoplaneta más cercano al sistema solar, y en teoría muy similar a la tierra, así como el exoplaneta potencialmente habitable más cercano que se conoce. Lamentablemente experimentó en marzo del año pasado, una enérgica explosión de radiación en forma de erupción estelar masiva desde su estrella. Este hallazgo fue publicado recientemente en Astrophysical Journal Letters, y plantea preguntas sobre la habitabilidad de este tipo de sistemas más cercanos de nuestro Sistema Solar, Próxima b, un planeta que orbita Próxima Centauri y que, probablemente, haya quedado arrasado por este evento, y si hubiese existido la posibilidad de que este tenido vida de cualquier forma, lo mas probable que ya no exista.

Las erupciones estelares ocurren cuando un cambio en el campo magnético de la estrella acelera los electrones a velocidades cercanas a las de la luz. Los electrones acelerados interactúan con el plasma altamente cargado que compone la mayor parte de la estrella, causando una erupción que produce emisión en todo el espectro electromagnético. Un equipo de científicos del Instituto Carnegie de Ciencias, el Centro Harvard-Smithsoniano de Astrofísica y de la Universidad de Colorado Boulder (EE.UU.), descubrió la enorme llamarada al analizar de nuevo las observaciones tomadas el año pasado por el radiotelescopio ALMA, compuesto por 66 antenas y ubicado en el desierto de Atacama, en Chile.


La explosión incrementó el brillo de Próxima Centauri 1.000 veces durante 10 segundos. En la luminosidad máxima, fue 10 veces más brillante que las bengalas más grandes de nuestro Sol si se observan en longitudes de onda similares. Las erupciones estelares no se han estudiado bien en las longitudes de onda detectadas por ALMA, especialmente alrededor de las estrellas del tipo de Proxima Centauri, llamadas enanas M, que son las más comunes en nuestra galaxia.

“Durante los miles de millones de años desde que se formó Próxima b, bengalas como esta podrían haber evaporado cualquier atmósfera u océano y esterilizado la superficie, sugiriendo que la habitabilidad puede implicar algo más que estar a la distancia correcta de la estrella anfitriona para tener agua líquida”, explicó Meredith MacGregor, del Instituto Carnegie de Ciencias.

Proxima Centauri b es el lugar más cercano en el que podría existir vida. Su radio sigue siendo un misterio. Sin embargo, los científicos saben que es alrededor de 1,3 veces más masiva que la Tierra, lo que sugiere que se trata de un planeta rocoso. Y ahora, se conoce también el color de su aura: este planeta debería verse de un verde brillante, pero no necesariamente porque esté cubierto en plantas frondosas. Investigadores de la Universidad de Washington (EE.UU.) han encontrado una manera de caracterizar las auroras potenciales en Proxima Centauri b y encontraron que, si el planeta muestra el oxígeno en su atmósfera, estas pueden dar a la atmósfera un tinte verdoso.

Lino Cisterna

CEO&Founder RevistaProware.com Aficionado a las Ciencias, Física Teórica, (G)Astronomía, Sociología, Psicología, Teorías de la Tecnología (AAT).

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