A 50 años de la Ley de Moore

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La mejor forma de explicar en pasos sencillo la Ley de Moore es con un Smartphone, es una cámara fotográfica y video-grabadora, una agenda, un reloj-alarma, un computador y un teléfono, todo en un solo dispositivo que cae en tu bolsillo y puede ir contigo a todo lados. Asi lo ha permitido el avance tecnológico durante los años desde que los computadores ocupaban una sala de clases entera y solo eran una calculadora con esferoides.

Hoy un 19 de abril hace 50 años, Gordon Moore, El padre de Intel,  publica su artículo sobre desarrollo tecnológico en la revista Electronics que cambiaría la manera de entender el desarrollo de la tecnología a través del tiempo. En este planteaba que cada 24 meses se duplicarían los transistores de un circuito integrado. Dando paso a Ley Moore,

“La ley de Moore expresa que aproximadamente cada dos años se duplicará el número de transistores en un circuito integrado.” Gordon E. Mooore en 1965

«El número de transistores en un circuito integrado se duplicará aproximadamente cada 24 meses». Esta frase, que forma parte de la historia de la tecnología, cumple este domingo su cincuenta aniversario. Su autor, Gordon E. Moore, un joven ingeniero por aquellos entonces (1965), lo tuvo claro para formular una teoría que sigue imbatible, pero que puede morir en un futuro., y que plasmó en la revista «Electronics». La teoría, más o menos, se ha ido cumpliendo a rajatabla hasta la actualidad.

Esa observación, por la cual se demuestra que los precios de la informática se reducen drásticamente a un ritmo constante, demuestra una clara evolución tecnológica. Desde hace cinco décadas ha guiado desde el principio la personalización de las nuevas tecnologías, permitiendo así nuevas experiencias gracias a la integración de esta tecnología en la vida de millones de personas.

Todo un visionario (o un loco, según se mire), la figura de Moore ha generado, no obstante, controversia y diversidad de opiniones, sobre todo en los últimos años en donde se aprecia un cambio importante en las estrategias de venta de algunos de los productos tecnológicos más exitosos de los últimos años, los teléfonos móviles inteligentes, conocidos por su denominación anglosajona «smartphones». Sin embargo, es posible refrendar la idea de que, sin esta teoría, la informática de consumo y los ordenadores no hubiesen sido lo que son.

Uno de los grandes rivales de Intel en el sector de los componentes es Nvidia, que se ha esforzado en los últimos años en aventurarse acerca de la fiabilidad de la Ley de Moore, a la que consideran «muerta». La multinacional americana ha insistido que el modelo de desarrollo de hardware de la competencia está obsoleto.

Hace quince años, la vanguardia estaba marcada por procesadores de entre 500 y 600 megahertz de velocidad. Hoy en día es posible encontrar chips con una velocidad de reloj increíblemente avanzada, aún en las unidades más económicas. Como si eso fuera poco, la carrera de los megahertz dejó de tener sentido y, ahora, el mejor procesador es el que más rendimiento ofrece en aplicaciones de hilos simples y múltiples. En otras palabras, la Ley de Moore no se ha vuelto algo inútil, sino que ha perdido parte de su efecto original.

Con todo, esta ley ha tenido sus variaciones, pero su equilibrio promedio ha servido incluso como referencia para otras leyes similares aplicadas a otros componentes (como la Ley de Kryder para los discos duros). Y aún así, no será eterna. De acuerdo a las propias palabras de Moore, quedan unos años de Ley hasta que se alcancen límites elementales que requerirán de métodos de fabricación que bien podrían afectar o eliminar por completo su aplicación.

Algunos expertos en la materia dudan de que sea infinita, lo asumen en la compañía, que han situado el final para la Ley de Moore en torno al año 2020, aunque existe la posibilidad de hacer procesadores más grandes, siempre y cuando se resuelvan los requerimientos de refrigeración. En la actualidad, un chip es capaz de realizar más funciones a menor tamaño, pero ¿es posible que estén llegando al límite de su escalado? La industria ha comenzado a entrar en una era en cuanto al diseño y características de los mismos.


Rompiendo la Ley de Moore

Hoy, se hacen comparaciones entre distintas cantidades que no tienen nada que ver con la Ley de Moore. Por ejemplo, si “el rendimiento de la red se duplica cada nueve meses”, o “la densidad de almacenamiento de datos se duplica cada 12 meses”, puede que se diga que estas tendencias están “demostrando” la Ley de Moore. Esto podría significar que, de alguna manera, los procesadores de los computadores no están a la par con el almacenamiento de datos y la capacidad de la red.

Esto hace caso omiso de una serie de tendencias que la Ley de Moore no considera. Por ejemplo, el ciclo de reloj de los procesadores aumenta a medida que aumenta el número de transistores por chip. Esto significa que el poder de procesamiento crece más rápido que la Ley de Moore. Además, las mejoras en la arquitectura de los chips y en los sistemas operativos, también hacen que los procesadores sean más poderosos que la mera suma de sus transistores.

En resumen, comparar diferentes tasas de crecimiento utilizando la Ley de Moore es, a menudo, engañoso. Lo mejor es ver la Ley de Moore simplemente como una metáfora del crecimiento exponencial en el rendimiento del hardware de las TI.

Como resultado de este crecimiento exponencial, con cada año que pasa, el concepto de grid se hace más viable: las redes se hacen más rápidas y los computadores distribuidos pueden ser más estrechamente integrados.

Las computadoras individuales también se han hecho más poderosos, lo que significa que las grid computacionales son cada vez más capaces de resolver problemas cada vez más complejos. Todo este poder computacional ayuda a nuestros científicos a encontrar soluciones a las grandes problemáticas, como el cambio climático y la energía sustentable.

El posible fin de la Ley de Moore

Una posible muerte de la empírica Ley de Moore, pese a todo, traerá una mayor innovación, a tenor de la opinión las empresas desarrolladoras de hardware de código abierto, aún escasas en número e influencia. Los avances en fotolitografía, la tecnología utilizara para desarrollar los microchips, podrían superar las limitaciones gracias a reducir las capas de transistores al tiempo que se dobla su densidad.

En la actualidad, los fabricantes han comenzado el desarrollo de chips de 10 nanómetros, mientras ya experimentan con otras dimensiones, cercanas a 7 nanómetros y con la posibilidad de alcanzar los 5 nanómetros en los próximos años, que para Bob Colwell, ingeniero de Intel, supondrá la muerte de la ley.

Pero que sucede con la IA, claramente ya hemos desarrollado una inteligencia artificial bastante compleja y los rumores de que Google trabaja en ello para mantenerla controlada, que sucedería si la IA toma el desarrollo de la tecnología en sus propias manos por ahi decirlo, o bien nosotros mismos deleguemos este trabajo de crear mejor tecnología a otras maquinas, maquinas que fabrican maquinas, entonces claramente la Ley de Moore llegaría a su fin, y tal vez no solo eso, si no que tendríamos asientos en primera fila para La Singularidad.

Lino Cisterna

CEO&Founder RevistaProware.com Aficionado a las Ciencias, Física Teórica, (G)Astronomía, Sociología, Psicología, Teorías de la Tecnología (AAT).

2 Comments:

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